Si alguna vez has notado ese pequeño retardo al abrir el menú Inicio en Windows 11, existe una razón concreta: el menú Inicio está construido con React Native, el mismo framework que se usa para hacer aplicaciones web. No es código nativo del sistema operativo, es básicamente una mini-aplicación web corriendo dentro de Windows.
Microsoft lo tomó como decisión deliberada cuando diseñó Windows 11. La ventaja era que podían iterar el diseño rápido sin meterse en el núcleo del sistema. El problema es que añadir una capa web encima de algo tan básico como el menú Inicio tiene un coste en velocidad de respuesta que se nota, especialmente en equipos con poco RAM o SSD lento. Es la misma razón por la que Windows 11 en general se siente más pesado que Windows 10 en el mismo hardware.
Esta semana Microsoft confirmó lo que muchos sospechaban: van a reescribir el menú Inicio en WinUI 3, que es el framework nativo de Windows. Sin capas intermedias, sin tecnología web, directamente sobre las APIs del sistema operativo. El resultado debería ser que el menú Inicio responda igual de rápido que en Windows 7 o Windows 10.
También va a desaparecer la sección de Recomendados tal como existe ahora, que también corre sobre React y que nadie usa pero ocupa espacio y recursos. Pasará a ser opcional o directamente desactivable.
¿Cuándo llega? De forma gradual a lo largo de 2026. Hay cambios llegando ya en abril en la app de Configuración (lo que fue el Panel de Control), incluyendo que los cuadros de diálogo de cuentas por fin respetan el modo oscuro del sistema, algo que llevaba cuatro años saliendo en blanco aunque tuvieras el sistema en dark mode.
Lo que no entiendo es por qué tardaron tanto. Si llevas desde 2021 escuchando que el menú Inicio va lento y la causa es obvia (capas web en código que debería ser nativo), cuatro años para llegar a esta conclusión es mucho tiempo. Pero bueno, más vale tarde.
Microsoft lo tomó como decisión deliberada cuando diseñó Windows 11. La ventaja era que podían iterar el diseño rápido sin meterse en el núcleo del sistema. El problema es que añadir una capa web encima de algo tan básico como el menú Inicio tiene un coste en velocidad de respuesta que se nota, especialmente en equipos con poco RAM o SSD lento. Es la misma razón por la que Windows 11 en general se siente más pesado que Windows 10 en el mismo hardware.
Esta semana Microsoft confirmó lo que muchos sospechaban: van a reescribir el menú Inicio en WinUI 3, que es el framework nativo de Windows. Sin capas intermedias, sin tecnología web, directamente sobre las APIs del sistema operativo. El resultado debería ser que el menú Inicio responda igual de rápido que en Windows 7 o Windows 10.
También va a desaparecer la sección de Recomendados tal como existe ahora, que también corre sobre React y que nadie usa pero ocupa espacio y recursos. Pasará a ser opcional o directamente desactivable.
¿Cuándo llega? De forma gradual a lo largo de 2026. Hay cambios llegando ya en abril en la app de Configuración (lo que fue el Panel de Control), incluyendo que los cuadros de diálogo de cuentas por fin respetan el modo oscuro del sistema, algo que llevaba cuatro años saliendo en blanco aunque tuvieras el sistema en dark mode.
Lo que no entiendo es por qué tardaron tanto. Si llevas desde 2021 escuchando que el menú Inicio va lento y la causa es obvia (capas web en código que debería ser nativo), cuatro años para llegar a esta conclusión es mucho tiempo. Pero bueno, más vale tarde.