Si al arrancar Windows ya tienes el 60-70% de la RAM ocupada sin haber abierto nada, o el PC se ralentiza al tener varias aplicaciones abiertas, aquí van los pasos más efectivos para recuperar memoria.
1. Desactiva los programas que arrancan con Windows Es lo primero y lo más efectivo. Pulsa Ctrl + Shift + Esc para abrir el Administrador de tareas, ve a la pestaña Inicio (en Windows 11 está en Aplicaciones de inicio) y desactiva todo lo que no necesites que arranque solo: Spotify, Discord, OneDrive, Teams, launchers de juegos, etc.
Cada programa que no arranca con Windows es RAM que no se consume desde el primer segundo.
2. Desactiva los efectos visuales de Windows Los efectos de transparencia y animaciones consumen RAM y CPU. Ve a Panel de control → Sistema → Configuración avanzada del sistema → Rendimiento → Configuración y selecciona Ajustar para obtener el mejor rendimiento. O si prefieres mantener algo de aspecto visual, marca solo Mostrar miniaturas en lugar de iconos y Suavizar los bordes de las fuentes de pantalla.
3. Desactiva SysMain (Superfetch) SysMain precarga en RAM las aplicaciones que usas con frecuencia para que abran más rápido, pero en equipos con poca RAM hace más mal que bien porque deja poco espacio libre para lo que realmente necesitas.
Pulsa Windows + R, escribe services.msc, busca SysMain, haz doble clic y cambia el tipo de inicio a Deshabilitado. Detén el servicio y reinicia.
4. Revisa qué proceso consume más RAM Abre el Administrador de tareas (Ctrl + Shift + Esc), ve a la pestaña Procesos y ordena por columna Memoria. Identifica qué procesos están consumiendo más. Los sospechosos habituales:
6. Desactiva aplicaciones en segundo plano Ve a Configuración → Aplicaciones → Aplicaciones instaladas, entra en cada aplicación y desactiva la opción de ejecutarse en segundo plano. Especialmente útil con aplicaciones de la Microsoft Store que muchas veces se quedan activas sin que lo sepas.
7. Comprueba si hay malware Un uso de RAM anormalmente alto y constante sin proceso identificable puede ser malware. Ejecuta un análisis completo con Windows Defender o con Malwarebytes (gratuito para análisis puntuales) para descartar infección.
¿Cuánta RAM tenéis y qué porcentaje os marca en reposo? Con eso podemos ver si el consumo es normal para vuestra configuración o si hay algo que no cuadra. Comentad abajo.
1. Desactiva los programas que arrancan con Windows Es lo primero y lo más efectivo. Pulsa Ctrl + Shift + Esc para abrir el Administrador de tareas, ve a la pestaña Inicio (en Windows 11 está en Aplicaciones de inicio) y desactiva todo lo que no necesites que arranque solo: Spotify, Discord, OneDrive, Teams, launchers de juegos, etc.
Cada programa que no arranca con Windows es RAM que no se consume desde el primer segundo.
2. Desactiva los efectos visuales de Windows Los efectos de transparencia y animaciones consumen RAM y CPU. Ve a Panel de control → Sistema → Configuración avanzada del sistema → Rendimiento → Configuración y selecciona Ajustar para obtener el mejor rendimiento. O si prefieres mantener algo de aspecto visual, marca solo Mostrar miniaturas en lugar de iconos y Suavizar los bordes de las fuentes de pantalla.
3. Desactiva SysMain (Superfetch) SysMain precarga en RAM las aplicaciones que usas con frecuencia para que abran más rápido, pero en equipos con poca RAM hace más mal que bien porque deja poco espacio libre para lo que realmente necesitas.
Pulsa Windows + R, escribe services.msc, busca SysMain, haz doble clic y cambia el tipo de inicio a Deshabilitado. Detén el servicio y reinicia.
4. Revisa qué proceso consume más RAM Abre el Administrador de tareas (Ctrl + Shift + Esc), ve a la pestaña Procesos y ordena por columna Memoria. Identifica qué procesos están consumiendo más. Los sospechosos habituales:
- Antimalware Service Executable (Windows Defender): normal que consuma, pero si está al 30% constantemente puede haber un análisis en curso.
- Runtime Broker: gestiona permisos de apps de la tienda. Si consume mucho, suele ser una app del sistema mal configurada.
- Búsqueda de Windows (SearchIndexer): indexa el disco para las búsquedas. Consume más justo después de actualizaciones o al añadir archivos nuevos — es temporal.
6. Desactiva aplicaciones en segundo plano Ve a Configuración → Aplicaciones → Aplicaciones instaladas, entra en cada aplicación y desactiva la opción de ejecutarse en segundo plano. Especialmente útil con aplicaciones de la Microsoft Store que muchas veces se quedan activas sin que lo sepas.
7. Comprueba si hay malware Un uso de RAM anormalmente alto y constante sin proceso identificable puede ser malware. Ejecuta un análisis completo con Windows Defender o con Malwarebytes (gratuito para análisis puntuales) para descartar infección.
¿Cuánta RAM tenéis y qué porcentaje os marca en reposo? Con eso podemos ver si el consumo es normal para vuestra configuración o si hay algo que no cuadra. Comentad abajo.